Si por la calle ves un señor, cualquiera que sea su edad, con una baguette y un sombrero de ala, no sé tú, pero para mí, es algo que se me revela irresistible de seguir. En unos pocos pasos a su lado puedo llegar a hacer una sesión completa y detallada del paseo. La cream de la cream de la foto de calle.